Tal vez me odio.

Soy criadora de monstruos, de miedos, de daños. Colecciono errores en un cajón. Me suicido de a pocos. Tal vez lo hago por instinto, tal vez no sé ser feliz, tal vez me gusta estar rota, tal vez me odio. A veces despierto y me pido perdón, y lloro, y me digo a mí misma “no lo vuelvo a hacer, te lo juro, perdóname solo esta vez, una vez más”, y me perdono. Y lo vuelvo a hacer, y mil veces más, y me rompo y me corto y me mato y me escupo y lloro.

Y no.

Y me paso la vida pretendiendo que aún no te has ido, como último intento de por siempre ser feliz.

Porque eres mío.

Me gusta llegar a lo más profundo de mi abismo y decirle que lo quiero, porque es mío, gritar y escuchar el eco, sentirlo, me gusta mi abismo. Lo miro y me mira, y nos alejamos juntos, nos alejamos juntos de todos los que me juzgan por amar a mi abismo, porque les parece extraño, porque le temen al suyo, porque no lo entienden, porque nunca han jugado a caerse en su propio abismo y que sea su profundidad la que los salve. Porque se temen a sí mismos. Pero yo te amo, mi abismo.

Vamos a jugar.

Vamos a jugar por un momento a que no pasa nada, a que todo está bien, a que nadie ha muerto, no debemos nada, todo está perfecto. Vamos a jugar por un momento a que hoy no es hoy, a que nuestra tierra es nuestra, el grito escuchado y nadie se ha desangrado luchando por un mañana que parece no llegar. Aunque sea por un momento, vamos a jugar.

Te amo.

Me gusta verte cuando duermes, preguntarme con qué sueñas, ver tus ojos cerrados, imaginarlos abiertos, tocar tu cara y que ni te enteres. Me gusta cuando duermes. Me gusta lo que eres. Me gusta que me tienes. Me gusta saber que cuando despiertes vas a ser mío, como siempre. Me gusta que duermas en mi cama, me gusta que despiertes a mi lado, amo que me hayas amado, y que sigas aquí. Me gusta verte cuando duermes. 

Acá en el pueblo.

Todos somos mendigos en esta tierra de despojos, de cascajo, de ojos de vidrio hechos pedazos. Nadie mira ya el abismo, el abismo nos comió, solo existe el pesimismo, nadie es nadie, ya ni dios.

El valiente salió y no volvió, ya nadie se acuerda de él, una mujer llora y no sabe por qué. El silencio ya no visita, este es el reino del caos, el loco tiene corona y la combina con su disfraz. La felicidad se fue a la quiebra, pero acá olvidamos con ginebra.

Entre nosotros nos matamos, para tener algo que hacer, cuando no estamos estancados, nos gusta hacernos retorcer. Todos acá estamos bien.

Nuria, 27 años.

Nuria, 27 años.

Y no 28.

Hoy cumplo 27 años, felicidades a mí. Hoy cumplo 27 años. Hoy es un 24 de diciembre más, normalmente despierto con las mañanitas de mi papá y su guitarra; hoy desperté contigo, contigo que eres el mejor regalo que jamás he tenido. Hoy cumplo 27 años, soy feliz, he hecho las cosas exactamente como jamás las deseé, contrario a lo que soñaba de pequeña, no me he casado, no tengo hijos, ni una camioneta, no soy esposa ni marioneta; soy mía y más mía que nunca. Soy un montón de malas decisiones, soy risas de mota, soy crudas, soy la ropa que compré y no me queda, soy tú, soy mi papá, soy mi mamá, soy mis hermanos, soy la mugre que tengo bajo las uñas, mis dientes y mi pelo despeinado, soy mis amigos, soy mis manos, soy lo que escribo y lo que callo. Hoy cumplo 27 años.

No te vayas. No te vayas nunca.

Por favor nunca te vayas, te amo. Quédate, te amo. No preguntes por qué, te amo. No te vayas, te amo; no me veas. No me dejes de amar, te amo. No llores, te amo. No te rompas, te amo. No te duermas, te amo; no te muevas, no despiertes, no te des cuenta, no abras los ojos, no respires, no te mueras, no te muevas, no te muevas. Te amo. No te vayas.

Anonymous asked: ¿Qué se hace cuando extrañas tanto a alguien pero no lo quieres de vuelta en tu vida? Cuando recuerdas que por un momento malo había tres a su lado. Cuando extrañas hasta los momentos malos y piensas en volver a su lado, y te das cuenta que lo perdiste para siempre, que el comienza el proceso de olvidarte a lado de alguien más; y peor aun mas chica que tu.

Pues justo eso, comienzas el proceso de olvidarlo. No debes aferrarte a alguien que no quiere estar contigo. Probablemente nunca lo olvides por completo, pero ya verás que con el tiempo deja de doler. Y si tienes suerte, encontrarás a alguien que sí te quiera, y te darás cuenta que ese que se fue, tenía que irse para que este nuevo pudiera llegar. Creo que hay amores que duran para siempre aunque terminen, y hay que quererlos como lo que son, pequeños tesoros que se quedan aunque la persona que te los dio ya no esté. No sé.

And only.

And only.

Esta historia no trata de amor.

Te voy a contar una historia que no trata de amor, tampoco de ti o de mí, y mucho menos de los dos. La historia comienza en “FIN”, la historia nunca empezó. En esta historia no hay trucos, ni retratos, ni tratos, ni besos, o despedidas. Verás, la historia es un sueño en el que te sueño, no al tú que fuiste ni al que serás, sino al tú que no existe. Al tú del que me enamoré. Te veo con los ojos cerrados y te toco las manos y me parece tan extraño tenerte que te vuelvo a perder. ¿Ves? Ni en mis sueños te puedo tener. Despierto y pienso en el tú imaginario que creé hace tantos años, lo veo a través de mi ventana, despeinado y sonriente. Le sonrío y lo veo partir, ya no me aferro, porque si bien lo que tengo ahora no es perfecto, no se borra cuando despierto.

Lo juro

Me despedí de ti, así, abrazándote mientras dormías, recordando todos los días que me cuidaste, que secaste mis lágrimas, que escuchaste mis penas, que no dormiste por vigilar mis sueños. Me acordé de ti y me arrepentí de no haberte cuidado más, de no haber sido reciproca ante tu amor. Y me despedí.

Pero te amé, lo juro. Lo hago hasta la fecha.

Eres el amor de todas mis vidas

Llegaste a mi vida sin que te lo pidiera, sin esperarte, sin que te notara. Llegaste quedito, tranquilo y te metiste en mis ojos, en mis manos, en mis ganas, en mi cama, en mis noches, en mis pensamientos, en mis sonrisas, en mis sonrisas, en todas mis sonrisas. Te volviste mi mejor amigo, y estuviste ahí hasta que te volviste indispensable. Te volviste mi novio y quiero que seas mi esposo, el padre de mis hijos, el abuelo de mis nietos, el bisabuelo de los niños que nunca conoceremos, quiero que seas él. Te amo, y te amo aún más porque me amas con cada defecto que tengo, y mira que tengo muchos. Porque respetas mi libertad y mi independencia y sin embargo me proteges. Te amo más de lo que jamás pensé amar a nadie -incluso a mí misma- y te amo para siempre. Yo no creo en la vida después de la vida, pero si existe, también quiero vivirla contigo. Te amo.